viernes, 27 de noviembre de 2015

La Isla Olvidada (Inside out)



Tengo que confesar que al ver la película Inside Out (del revés), quedé fascinada no sólo por el hecho de ver como nuestras vivencias generan experiencias y emociones que definirán los aspectos de la personalidad, sino que también,  por el modo muy sencillo en que se representa la gestión de los recuerdos y pautas de la percepción en nuestra mente.

De acuerdo a lo mencionado anteriormente, podemos entonces visualizar en modo sencillo el concepto de Edward de Bono:


"El cerebro humano funciona como un sistema de información auto-organizado (que se organiza a si mismo sin la ayuda de un sistema externo) – permitiendo que la información se organize en forma de patrones o pautas"

"Las pautas de percepción son construidas por determinadas secuencias de experiencias"

"Percibimos el mundo en términos de las pautas establecidas.
Es la percepción la que nos proporciona las observaciones que luego manipulamos con la lógica."


Entonces podríamos decir, que las pautas de la percepción se asemejarían en este caso a lo que en la película pudimos ver como las islas de la personalidad. Percibimos nuestro entorno de acuerdo con las islas que tenemos conformadas en nuestra mente, y a su vez las percepciones son auto-organizadas en nuestra memoria, de modo que aquellas más utilizadas formarán pautas más sólidas (recuerdos esenciales) y las menos utilizadas pasaran a formar parte de nuestra memoria de largo plazo.

Por ello, cuando Riley en la película va perdiendo las islas que tiene conformadas en su mente (amistad, hockey, familia, payasada, honestidad), empieza a percibir su entorno de manera diferente en base a las nuevas experiencias vividas.

Todos tenemos en nuestra mente una cantidad de islas construídas por determinadas secuencias de experiencias vividas, y una de las más importantes a mi modo de ver es la "Isla de la Creatividad", ya que a través de ésta, seremos capaces de percibir nuestro entorno de un modo diferente, permitiéndonos ver soluciones y oportunidades donde otros sólo ven dificultades, de dar tantas vueltas de tuerca como sean necesarias para convertir lo menos favorable en favorable.

No es nada fácil construir una isla de la creatividad, pero sólo el hecho de experimentar las sensaciones y emociones derivadas de la satisfacción que nos proporciona el ser creativos, realmente compensa el esfuerzo.